Anales de la RANM

73 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 Fernández-Rañada JM TERAPIA INICIAL DEL MIELOMA MÚLTIPE An RANM. 2023;140(01):72 - 80 INTRODUCCION El mieloma múltiple (MM) es una neoplasia de las células plasmáticas que constituye el segundo tumor hematológico más frecuente, con un número de casos anual en España comprendido entre 2.500 a 3000 casos y que ha sido objeto de un gran esfuerzo terapéutico mediante la adopción de nuevos criterios de diagnóstico, avances en nuestros conocimientos pronósticos, diseño de nuevos criterios para evaluar la respuesta al tratamiento, la introducción de nuevas drogas, la aplicación del trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos y la formulación de una estrategia terapéutica más clara. Ordinariamente, el MM viene precedido de lo que conocemos como gammapatía monoclonal de significado de indeterminado (GMSI) que puede evolucionar a MM quiescente, a MM sintomático y a leucemia aguda de células plasmáticas. La incidencia de GMSI es de 1-2% a los 60 años, 2-3% a los 70 años y hasta 3-4% a los 80 años. Ha existido un amplio debate acerca de la indicación de tratam- iento en el MM quiescente es decir, asintomático. Esta entidad ha sido dividida en casos de bajo riesgo y otros de riesgo alto, aceptándose entre los de riesgo adverso aquellos pacientes que exhiben una proteína monoclonal superior a 2 gr/dl, un 20% o más de plasmocitosis medular y un cociente de cadena libre involucrada/no involucrada superior a 20. En definitiva, el esquema 2/20/20 se admite ampliamente para la catalogación del riesgo en el MM quiescente (1,2). A fecha de hoy, no está aprobada ninguna opción terapéutica para el MM quiescente, sino solamente en el seno de ensayos clínicos para los casos de alto riesgo. El conjunto de los datos mencionados previa- mente, tal como una más idónea catalogación diagnóstico-pronóstica, la mejor definición de la respuesta terapéutica y las estrategias de tratam- iento modernas, combinando fármacos innova- tivos con procedimientos de trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos, han supuesto una clara mejoría en la supervivencia de los enfermos con MM, que ha oscilado de los 3 años de mediana de supervivencia al principio de la década de los 90, a 8-9 años en el año 2022 (3). AVANCES EN EL DESARROLLO CLÍNICO-TERAPÉUTICO DEL MM Existe un acuerdo ampliamente aceptado para los criterios diagnósticos del MM, que ha sido formulado en el 2014 por el grupo de trabajo internacional de MM (4). Estos criterios se exponen en la Tabla 1. Básicamente, debe evidenciarse una plasmocitosis medular clonal igual o superior al 10% o un plasmoc- itoma dentro o fuera de la médula ósea objetivado por biopsia y existir alguno de los siguientes eventos: hipercalcemia, insuficiencia renal, anemia, lesiones óseas, y uno o más biomarcadores de alto riesgo de progresión como son plasmáticas clonales en médula ósea en número superior al 60%, cociente cadena libre en suero alterada vs no alterada superior a 100, y resonancia nuclear magnética que muestre una o más lesiones focales de al menos 5 mm. Así mismo, se han perfilado con mucho mayor detalle las alteraciones genéticas MM que se exponen en la Tabla 2. Tabla 1.- Criterios diagnósticos del MM (IMWG 2014) • Plasmocitosis medular clonal ≥ 10% ó plasmocitoma (óseo o extramedular) demostrado por biopsia • Al menos un evento: • Hipercalcemia • Insuficiencia renal • Anemia • Lesiones óseas • Biomarcadores de alto riesgo de progresión (1 o más) – Plasmáticas clonales en médula ósea ≥ 60% – Cociente cadena libre en suero alterada/no alterada ≥ 100, siempre que sea ≥ 100 mg/l. – Resonancia Magnética con > 1 lesión focal (al menos de 5 mm)

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