Anales de la RANM

184 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 MEDIOS DE CONTRASTE ECOGRÁFICOS Picó R, et al. An RANM. 2025;142(02): 180 - 190 Estudios in vitro han relacionado el uso de contrastes ecográficos con efectos sobre hemólisis y agregación plaquetaria, dependiendo del número de microburbujas y el IM usado (10). Además, la presencia o sospecha de shunt cardíaco es una contraindicación al uso de todos los contrastes ecográficos. En estudios con roedores se observó que los que presentaban derivación intracar- diaca desarrollaban estenosis arteriolar por las microburbujas mayores a 5 micras que pasaban a la circulación sistémica (11). Esta contraindi- cación está cuestionada al haberse observado sólo en roedores con efectos limitados, ya que solo el 1,2% de los roedores presentaron oclusión vascular, resuelta en un 85% de los casos en los primeros 10 minutos (11). Su eliminación respiratoria y nula interacción con la vía urinaria permiten su uso aún en pacientes con insuficiencia renal grave, donde se contrain- dica el uso de contrastes en TC o RM. Múltiples estudios han demostrado su seguridad en poblaciones pediátricos y en pacientes con insufi- ciencia cardiaca congestive, hipertensión pulmonar y otras enfermedades cardiovasculares (11). APLICACIONES CLÍNICAS DE LOS CONTRASTES ECOGRÁFICOS Valoración hepática Se describen distintas fases de realce según el tipo de tejido y su aporte vascular. La fase arterial ocurre a los 10-20 segundos tras la inyección, la fase portal venosa entre los 30-120 segundos, y la fase tardía desde los 120 segundos hasta la desapa- rición del contraste (4-8 minutos). Existe una fase reticuloendotelial a partir de los 8 minutos sólo con el contraste Sonazoid (no comercializado en España), que se incorpora a las células de Kupffer. Los tumores suelen presentar un defecto de realce en esta fase (12–14). Los patrones de realce ecográfico permiten diferen- ciar lesiones benignas y malignas, (Tablas 1 y 2), con sensibilidad y especificidad comparables a las de TC y RM. Las guías recomiendan su uso de primera línea ante lesiones incidentales, indepen- dientemente de la presencia de factores de riesgo de malignidad (14). Tabla 1. Patrones de realce tumorales en el estudio con contrastes ecográficos. Los patrones P1 y P4 se relacionan con un riesgo de probabilidad del 0%, los patrones P2 y P3 se relacionan con fenómenos de neovascularización maligna. Lesión Fase arterial Fase portal Fase tardía Fase post-vascular Hemangioma Realce nodular periférico Llenado centrípeto Realce incompleto o completo Iso/leve hiporealce HNF Hiperrealce centrífugo, completo y precoz, en “rueda de carro” Hiperrealce. Presencia de cicatriz central sin realce Iso/hiperrealce. Presencia de cicatriz central sin realce. Hipo/iso/hiper realce. Adenoma hepatocelular Hiperrealce completo. Isorealce Isorealce. Isorealce Infiltración grasa focal Isorealce Isorealce Isorealce Isorealce Área de respeto graso Isorealce Isorealce Isorealce Isorealce Abceso Realce perifé- rico sin realce central. Septos con realce, si los tiene. Segmento hepático con hiperrealce. Bordes con hiper/ iso realce, sin realce central. Septos con realce, si los tiene. Segmento hepático con hiperrealce Bordes con hiporealce, sin realce central Bordes con hiperalce, sin realce central Quiste simple Sin realce Sin realce Sin realce Sin realce

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