Anales de la RANM
192 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 PRINCIPIOS DE LA MEDICINA DE FAMILIA Zarco Rodríguez J An RANM. 2025;142(02): 191 - 196 a las personas que buscan su atención y deben de aunar una visión personalizada y centrada, no en la enfermedad sino en la persona, junto con una visión panorámica y sistémica del entorno del individuo (2) . Tener en cuenta la visión, no solo biológica sino también la psicosocial y trascen- dente de la persona en su propio hábitat, le da la posibilidad de intervenciones planificadas de alto impacto en la salud global. Esta visión integral de la persona si la acompañamos desde el nacimiento hasta la muerte, junto con la coordi- nación e integración de todos los cuidados que se requieran, hacen que la atención sea más costo/ eficiente, así como humaniza y personaliza el cuidado. En definitiva, este tipo de atención será más eficaz, eficiente, efectiva y humana. Esta es la visión y el compromiso que adquiere una de las especialidades médicas de más reciente creación (segunda mitad del siglo XX), pese a que los valores que la sustenta están anclados en los orígenes del saber médico. Esta especialidad que comenzó denominándose Medicina General (MG) en el ámbito británico, es denominada en Europa, América y resto del mundo, Medicina familiar y comunitaria (MFYC) y se ejerce en el ámbito extrahospitalario, un ámbito que definió la Conferencia Internacional de Alma Ata en el año 1978 como Atencion Primaria (AP) (3) . La AP no solo se ejerce en dispositivos sanitarios cercanos a la población que recibe su atención y cuidados, sino que amplia esta atención al domicilio del ciudadano y adopta una perspec- tiva poblacional. Esta especialidad médica en la actualidad posee una formación reglada posgra- duada y además de la formación y la incorpora- ción paulatina al ámbito universitario, accede a la investigación y la innovación tecnológica y organizativa. En la actualidad, la MFYC se está desvitali- zando por el enorme auge de la tecnología y la superespecializacion de las disciplinas médicas, situación que ya aconteció en otras épocas donde la visión generalista fue cediendo paso al especia- lista hospitalario. En este artículo veremos la historia de la MFYC para entender mejor los determinantes sociales y sanitarios que influyen en nuestra visión del hombre enfermo y analiza- remos las bases conceptuales y filosóficas de la MFYC para poner en valor la visión generalista que no solo no se contrapone a la tecnología y la especialización, sino que otorga un mayor valor humano y holístico al conocimiento de la persona enferma. SEMBLANZA HISTORICA DEL ORIGEN DE LA MEDICINA GENERAL El origen de la MG hay que rastrearla en los propios orígenes de la medicina griega (4) . La escuela de Cnido fue una escuela médica que en los años 700 a.C. surgió en el mediterráneo e hizo un importante esfuerzo por abordar desde un punto de vista biológico y físico la enfermedad. Su máximo representante fue Alcmeon de Crotona y bebiendo de fuentes egipcias y pitagóricas comenzó a contemplar el organismo humano como un todo integrado. Su gran rival fue Hipócrates de Cos , que en la misma región y en los años 460 a.C. creó una escuela con un enfoque más biopsicosocial podríamos decir, donde se contemplaba el enfermar y el enfermo desde un punto de vista más integral. Ambos, tanto Alcmeon como Hipócrates tuvieron una gran influencia de la escuela pitagórica y debido a ello su cosmogonía y su pensamiento están impregnados de una visión holista e integral (5). El mundo pitagórico resalta una visión sistémica, donde la realidad es más un proceso que un elemento material y concreto y las interrelaciones mutuas son fundamentales para entender la realidad. Es de destacar que estos mismos principios, el sistémico, integral e interrelacional, junto a la realidad como proceso, son fundamentos básicos de la MFYC y en estos momentos nos acercan al pensamiento contemporáneo de la filosofía participativa de pensadores como Henryk Skolimowski (6). A lo largo de los siglos y apoyándose en una medicina de base egipcia y griega, los conoci- mientos médicos avanzan a gran velocidad y el ejercicio del médico es un ejercicio genera- lista hasta prácticamente los comienzos del siglo XX. Entre la revolución francesa y la revolu- ción industrial comienza a acuñarse el término “ médico de cabecera ”, en clara alusión a los médicos generales con gran compromiso social, que acuden a los domicilios para atender a los pacientes sin recursos de la beneficencia. Por aquel entonces los médicos de cabecera atendían a familias completas y su gran componente social y político les hacía adoptar un rol definido de líderes comunitarios, consejeros, epidemiólogos, etc. Ya por aquel entonces, el ejercicio médico se apoya en los conocimientos científicos y el desarrollo de competencias humanísticas. Aunque comienza tímidamente a producirse una especia- lización incipiente de la medicina, la propor- ción de MG versus médicos especialistas (ME) es de 80/20. Sin embargo, al albor de las guerras mundiales y el consecuente esfuerzo tecnoló- gico e innovador del mundo bélico, se comienza a producir una gran especialización de la medicina y la proporción se invierte, siendo de 20 MG versus 80 ME. El auge de la tecnología aplicada al mundo médico genera una importante literatura que hace que los médicos deban especializarse en áreas parceladas para poder controlar todos los avances. En el año 1910 se publica el Informe Flexner : “ Medical Education in the United States and Canada”, donde se resalta esta especialización de la medicina por los descubrimientos cientí- ficos y la innovación tecnológica (7) . Además, se produce una división del conocimiento en las universidades en órganos, aparatos y sistemas. Por aquel entonces no existe formación posgra- duada en MG, así como tampoco cátedras ni departamentos.
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