Anales de la RANM
195 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 PRINCIPIOS DE LA MEDICINA DE FAMILIA Zarco Rodríguez J An RANM. 2025;142(02): 191 - 196 comprensión del contexto de la enfermedad es muy importante para poder conocer los determi- nantes de salud, los factores sociales, económicos y ambientales. En la actualidad diríamos que estos principios se anclan en el concepto “ one healt ”. 10. Dimensión de Salud Pública El énfasis en la prevención, es un elemento nuclear en la MF. No existe MFYC sin prevención, promoción y educación para la salud. Todos estos elementos se recogen en un término acuñado en los años 70 del siglo XX, en la Conferencia de Ottawa, que es Cultura de la salud . Determinante fue la publicación de Archie Lemon Cochrane : “ Effectiveness and efficiency: Randon ref lections on health services .” Esto lleva a que el médico se convierta en parte de la red comunitaria buscando siempre aliados estratégicos sociales (líderes sociales, autoridades religiosas, etc.) (24). Estos principios fundamentales del ejercicio de la MFYC se convierten en imprescindibles, de lo que se deduce que, sin ellos, no existe MFYC, de ahí que tengamos que preservar su esencia. Uno de los autores más prolijos en tratar de reforzar estos principios como señas de identidad del MF fue Ian Mcwhinney . Este autor parte del principio de que los pacientes quieren ser tratados como personas y por ello quieren que sus médicos se muestren interesados y comprometidos con ello, compartiendo decisiones y mostrando respeto. Estos son principios irrevocables de la ética de cualquier médico, pero que en el MF cobran una mayor preponderancia. Para que esto acontezca se debe producir una relación de confianza y por ello se debe cultivar la dimensión humana y humanística. Como Mcwhinney decía, debemos trabajar con el “ Watchful waiting ”, es decir, con el diagnóstico secuencial, con una ponderación sindrómica y una espera atenta. Esta es quizás una de las “artes”, más complejas de implementar en el ejercicio médico (25). El ejercicio de la MFYC es una práctica centrada en la persona donde se produce un reconocimiento de la humanidad de la persona y nos acercamos a los llamados “ pacientes tierra de nadie ”, es decir aquellos pacientes que no se encuadran en perfiles bien establecidos, como son los adolescentes, los pacientes paliativos, etc. Las importancias de los aspectos subjetivos cobran fuerza en la MF. Como hemos visto, la valoración de los sentimientos del paciente, sus creencias y su mundo imaginario, así como garantizar una adecuada relación médico/ paciente son fundamentales. En toda esta cuestión es fundamental la importancia que cobra el rol de la personalidad del médico y por supuesto, la importancia de asignar un rol activo al paciente. Un paciente informado y formado es fundamental para la adecuada resolución de los problemas. Uno de los aspectos más desconocidos a la vez que peor interpretados en el ejercicio de la MFYC es el papel del MF como gestor de recursos. El modelo británico de MG tenia otorgado un papel regulador y controlador del gasto sanitario, puesto que el modelo británico establece que el respon- sable de todo el proceso sanitario de un paciente incluido sus atenciones hospitalarias es el MG. El medico es “responsable” del coste que se deriva de la atención sanitaria, las pruebas complemen- tarias, la atención e ingreso hospitalario, etc. Este modelo no se ha generalizado a otros países y eso ha llevado a malinterpretar que el MFYC es un controlador y fiscalizador del gasto sanitario de cada uno de sus pacientes. Quizás deberíamos resaltar más que el MF es el profesional que dada su visión holista de todo el proceso de su paciente, tiene la capacidad de buscar una mayor eficacia, eficiencia y efectividad de sus procesos dentro de una Etica medica y de una equidad poblacional. El MF no debe de convertirse en un fiscalizador de ahorro de costes de las administraciones sanita- rias, pero si debe de aplicar políticas de equidad y sostenibilidad dentro de la ética de su ejercicio (26). CONCLUSIONES La MF es una especialidad médica que, pese a lo reciente de su creación, está anclada en los valores y preceptos de la medicina clásica. Aunque se puede usar el término de MG y de MFYC de manera indistinta, en la actualidad el primer concepto solo permanece en los países de influencia británica, siendo el concepto más generalizado el de MFYC. Los países tractores de esta especialidad han sido Reino Unido, Canadá y Estados Unidos. Las bases conceptuales y filosóficas de esta especialidad se pusieron durante las décadas de los años 50 a los 80 del pasado siglo XX y desde entonces no han existido reformulaciones, análisis ni nuevos planteamientos sobre los mismos. Los principios fundamentales sobre los que se asienta la MFYC son principios de integralidad, planteamientos biopsicosociales, accesibilidad, trabajo interdisciplinar en centros de salud, continuidad asistencial, atención a la persona en su entorno familiar y ambiental y muy especial- mente el ejercicio de los principios humanísticos del saber médico. Estos principios deben de ser irrenunciables y constituyen “ el Core de la especialidad ”, de tal suerte que cualquier planteamiento que socave estas bases conceptuales, desvirtúan y deterioran el ejercicio profesional. En estos momentos de las primeras décadas del siglo XXI, ha surgido aun con más fuerza la polari- zación entre una medicina tecnificada, al servicio de la eficiencia, la eficacia y la efectividad y una visión generalista anclada en estos principios tradicionales de la práctica médica.
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