Anales de la RANM
230 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 MAGNESIO E INHIBIDORES DE SGLT2 Riaza Ortiz C, et al. An RANM. 2025;142(03): 226 - 232 En dos pacientes, se suspendió el tratamiento con iSGLT2 por infecciones urinarias. No hubo ningún caso de cetoacidosis euglucémica. DISCUSIÓN En este estudio, se observó que el tratamiento con iSGLT2 en pacientes trasplantados renales se asoció con un incremento significativo de las concentraciones séricas de magnesio, acompa- ñado de una mejoría en parámetros metabólicos como la glucemia, la hemoglobina glicosilada, el ácido úrico y el peso corporal, sin deterioro aparente de la función renal. Estos hallazgos son consistentes con la creciente evidencia que sugiere que los iSGLT2 pueden ejercer efectos favorables más allá del control glucémico, incluyendo una modulación beneficiosa del metabolismo mineral, particularmente del magnesio (3,4,11). La hipomagnesemia es una alteración frecuente en pacientes trasplantados renales, atribuida princi- palmente al uso de diuréticos e inhibidores de la calcineurina como el tacrolimus o la ciclospo- rina, que interfieren con la reabsorción tubular de magnesio en el túbulo contorneado distal (5,6). Diversos estudios han mostrado que hasta un 40–60 % de los receptores de trasplante renal presentan hipomagnesemia crónica, lo que se asocia a un mayor riesgo de disfunción endote- lial, alteraciones metabólicas, resistencia a la insulina y eventos cardiovasculares adversos (6). En este contexto, la capacidad de los iSGLT2 para aumentar el magnesio sérico representa un hallazgo clínicamente relevante. Los resultados de nuestro análisis se alinean con los de investigaciones previas. En un estudio observa- cional, prospectivo y multicéntrico que incluyó a 339 trasplantados renales, se demostraron mejorías significativas a los 6 y 12 meses de tratamiento con iSGLT2 en múltiples parámetros, incluyendo control glucémico, peso corporal, tensión arterial, anemia, magnesio sérico, ácido úrico y protei- nuria. De forma similar, Díaz-Tocados et al. (4) revisaron la relación entre el metabolismo del magnesio y el uso de iSGLT2, destacando que estos fármacos incrementan las concentraciones séricas de magnesio tanto en pacientes con o sin diabetes mellitus, y que este efecto parece independiente del tipo específico de fármaco dentro de la clase. Secondulfo et al. (12), evaluaron a 63 receptores renales de los cuales la mitad recibía suplementos orales de magnesio y la otra mitad no (por intole- rancia o coste económico), demostrando que tras iniciar dapagliflozina 10 mg, los niveles de magnesio aumentaron de forma significativa tanto a los 3 meses (p < 0.001) como a los 6 meses (p = 0.039), independientemente del estado diabético (12). Hasta el momento la mayor parte de la literatura disponible documentaba este efecto de aumento de magnesio sérico principalmente en pacientes diabéticos tratados con iSGLT2 (13), siendo más limitada la evidencia en trasplantados renales no diabéticos. El efecto de los iSGLT2 sobre el magnesio se ha documentado también en estudios realizados en pacientes no trasplantados. Un metaanálisis de 24 ensayos clínicos con 17.820 pacientes tratados con iSGLT2, observó un aumento promedio de 0,08 mmol/L en las concentraciones séricas de magnesio frente a placebo, lo que respalda la existencia de un efecto de clase (14). Osawa et al. estudiaron retrospectivamente 62 pacientes con DM2 y ERC que iniciaron tratamiento con iSGLT2, observando un incremento significa- tivo del magnesio sérico ya desde el primer mes, que se mantuvo a los 6 meses, con una media de incremento de 0.13 mg/dL. De forma interesante, el incremento del magnesio resultó más pronun- ciado en individuos con hipomagnesemia basal, lo que sugiere que el efecto podría depender del estado inicial del paciente, siendo mayor en aquellos con déficit preexistente (15). Estos hallazgos amplían la aplicabilidad de los iSGLT2 como posible herramienta terapéutica en la hipomagnesemia postrasplante. De hecho, el estudio de Lee et al. (3) y el metaanálisis de Mahalwar et al. (16) confirman que los iSGLT2 son seguros y eficaces en este contexto, con mejoras metabólicas sostenidas sin impacto negativo sobre la función del injerto. El mecanismo fisiopatológico que explica el incremento del magnesio sérico inducido por los iSGLT2 se considera multifactorial. En primer lugar, la inhibición del cotransportador SGLT2 en el túbulo proximal reduce la reabsorción de sodio y glucosa, lo que provoca un aumento del flujo de sodio hacia el túbulo distal. Este incremento puede estimular la reabsorción de magnesio en el túbulo contorneado distal a través del canal TRPM6 (4,17). Además, la mejoría de la resistencia a la insulina producida por los iSGLT2, contribuye a restaurar la actividad del TRPM6, reduciendo así la excreción urinaria de magnesio. Por otra parte, dado que la insulina promueve el desplazamiento del magnesio extracelular hacia el espacio intracelular, la reducción de los niveles de insulina inducida por los iSGLT2 se traduce en un incremento del magnesio extracelular. En conjunto, estos efectos explican el aumento sostenido de la magnesemia y podrían contribuir al beneficio cardiovascular observado con estos fármacos, dado que el magnesio sérico más elevado se asocia a menor riesgo de arritmias cardíacas (17). Otro factor implicado es el aumento del glucagón plasmático , el cual también potencia la reabsorción de magnesio en el TCD (17). Tradicionalmente, la hipomagnesemia se ha tratado mediante suplementos orales de magnesio, aunque con eficacia limitada debido a la pérdida renal y la baja absorción intestinal (6). Además, los efectos secundarios gastro- intestinales, especialmente la diarrea, son frecuentes y pueden agravar la pérdida de
RkJQdWJsaXNoZXIy ODI4MTE=