Anales de la RANM

241 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 GERIATRÍA Y CUIDADOS PALIATIVOS Ribera Casado JM An RANM. 2025;142(03): 239 - 245 Otra coincidencia importante es la que se desprende del hecho de que las dos especiali- dades y sus correspondientes sociedades cientí- ficas ponen el énfasis, sobre todo, en la llamada “filosofía del cuidado”. Valoran más en estos pacientes la calidad de vida que su cantidad. También en ejercer su trabajo dentro de equipos interdisciplinares. El desarrollo demográfico del último siglo puede ser considerado como otro elemento histórico común favorecedor del desarrollo en ambos casos. Basten unos mínimos datos del Instituto Nacional de Estadística. En España, en 2025, el 19.7% de la población tiene más de 65 años (el 7 % en 1985). Los centenarios se aproximas a los 20,000, mientras que en el año 2000 no alcanzaba los 3000. La esperanza de vida al nacer es hoy de 86 años para las mujeres y 82 para los hombres. Apenas era de 35-36 años al inicio del siglo XX. A los 65 años nos queda una esperanza de vida media que supone entre un tercio y un cuarto del total. La tendencia para las próximas décadas según los expertos camina hacia un aumento en la esperanza de vida a cualquier edad que se tome como referencia, con el consiguiente aumento en términos absolutos y relativos de población anciana. La Geriatría centra su actividad en la persona de edad avanzada, mientras que la Medicina Paliativa lo hace en el paciente terminal, pero debemos tomar en consideración que cuatro de cada cinco fallecidos tienen más de 65 años y que entre la población atendida en esas unidades, más del 80% supera los 65 años. MUCHOS PUNTOS COMUNES EN DEFINICIONES, OBJETI- VOS Y FORMAS DE TRABA JO El envejecimiento conlleva cambios en el organismo que facilitan la aproximación. Entre las más importantes cabe recordar las pérdidas progresivas de las llamadas reservas fisioló- gicas con que venimos al mundo. Ello determina una vulnerabilidad creciente y la posibilidad de claudicar ante estímulos cada vez menores, lo que se traduce en más enfermedades y en un aumento de la cronicidad. Se acentúan de forma progre- siva las diferencias interindividuales. Y, muy importante, crece el peso sobre la salud de los aspectos sociales, ambientales y económicos, lo que obliga a su valoración cuidadosa y condiciona el manejo de las situaciones terminales La administración española establece que las Unidades de Cuidados Paliativos están “destinadas a la atención de personas con enfermedades crónicas y/o oncológicas avanzadas, que necesitan ingreso hospitalario por imposibilidad de ser atendidas en su domicilio de manera segura por el equipo de paliativos domiciliario, por comple- jidad médica y/o por claudicación familiar, y que no se benefician de ingreso en una unidad hospita- laria de agudos” (13). Sus objetivos engloban las necesidades psicoso- ciales, físicas y espirituales de las personas que se encuentran cerca del final de la vida. Se centran en el tratamiento sintomático para fomentar el bienestar, la dignidad y la calidad de vida. En ese marco ofrecen aligerar el dolor físico y emocional por medio de tratamientos paliativos. Todos y cada uno de estos aspectos son compartidos con la geriatría Entre otros puntos coincidentes recordaré que los pacientes suelen tener en ambos casos edades avanzadas, con una patología compleja y de valoración difícil. También, que, a falta de una titulación oficial en Medicina Paliativa, muchos geriatras ejercen en ese medio. Adicionalmente, hospital, residencia y domicilio comparten el marco asistencial. Entre los requisitos compartidos de actuación merecen ser destacados el esfuerzo por una evaluación precoz y detallada de los síntomas, la utilización de escalas y protocolos de valoración funcional comunes en muchos casos, el enfoque intensivo sobre aquellos aspectos con mejor Tabla 1.- Fechas de nacimiento de las principales órdenes religiosas comprometidas con la atención al anciano Orden de San Juan de Dios (1495-1550) Los camilos: San Camilo de Lelis (1550-1614) Los paules: San Vicente de Paul (1581-1660) Las hijas de la Caridad (rama femenina de los paules): Santa Luisa de Marillac (1633) Las Hermanitas de los pobres. Juana Jugan (S XVIII) Las Hermanas de la Sagrada Familia (USA 1843) Hermanitas de los ancianos desamparados:Teresa Jornet Ibars (1873)

RkJQdWJsaXNoZXIy ODI4MTE=