Anales de la RANM
271 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 JARDINES Y HUERTOS TERAPÉUTICOS Chías Navarro P An RANM. 2025;142(03): 270 - 282 maneras de pensar la Arquitectura que tuvieron un gran impacto en los planteamientos del proyecto. Entre ellos destaca el concepto de “habitar” la Arquitectura que desarrolló Heidegger (2) y relacionándolo con el “construir” como el fin es al medio, y concluyendo que “ Nur wenn wir das Wohnen vermögen, können wir bauen ”, pues sólo deberíamos construir una vez que supiéramos habitar los espacios. Al incorporar la experiencia personal surgen tantos modos de habitar la Arquitectura como posibles “habitantes” puedan tener estos espacios, razón por la que la consideración de su diversidad en el proyecto de edificios y jardines debería constituir la hipótesis de partida de cualquier actuación, y la idea de lograr un “diseño universal” el objetivo principal. La ausencia de homogeneidad que existe entre los posibles usuarios de la arquitectura -en este caso los pacientes, el personal sanitario, los acompa- ñantes y otros trabajadores- y en particular entre los grupos más vulnerables a causa de sus limita- ciones físicas, cognitivas o sensoriales, recoge la idea enunciada por el Prof. Ribera Casado al hablar de los ancianos, entre los que “la heterogeneidad es la norma” (3). Esta atención a la diversidad que da protagonismo a las personas más vulnerables es la que justifica el objetivo principal de las investi- gaciones, que se resume en la idea de “proyectar para todos” aplicando a los jardines los criterios del diseño universal, aspecto clave en una humani- zación de la arquitectura sanitaria enfocada al bienestar de los usuarios y no sólo al confort vinculado a cualidades ambientales mensurables. Entendemos, pues, el diseño universal como el que “tiene en cuenta la diversidad humana, la inclusión social y la igualdad” (4). Entre los objetivos secundarios se plantea elaborar un catálogo de buenas prácticas con la participa- ción de un amplio abanico de usuarios, y enfocado a minimizar el estrés por la pérdida de control sobre el entorno, a facilitar el contacto con la naturaleza y a eliminar los efectos perniciosos de las decisiones de diseño inadecuadas; todo ello sobre la base de que “el entorno físico puede influir significativamente en la experiencia del paciente y en la eficacia de los servicios de atención médica” (5), pues como resumió el EIDD en la Declaración de Estocolmo, “el buen diseño capacita, el mal diseño discapacita”. Antecedentes teóricos y construidos Los jardines constituyen un caso especial en el diseño y la construcción de entornos habitables que las diferentes filosofías en Oriente y Occidente han considerado “une sorte d’hétérotopie heureuse et universalisante” (6), una cosmogonía capaz de contener el universo entero (7), una ontología y una utopía, pues como reconoció Aristóteles en Metafísica , los hombres aspiran por naturaleza a la felicidad, y el espacio que buscan para hacerlo realidad es el jardín. Estas concepciones se repiten a lo largo de siglos y culturas, reconociendo que el contacto con la naturaleza que propician estos ámbitos tan singulares como artificiales, tiene efectos beneficiosos sobre el hombre desde el punto de vista físico, psíquico y sensorial. De hecho, cuando este contacto no fue posible se optó por simularlo haciendo que la naturaleza y el jardín penetraran en los interiores por medio de artifi- cios que buscaban “disolver” la opacidad de los muros -como las pinturas murales y los tapices-, hasta que los nuevos materiales de construcción facilitaron el diseño de unos espacios transpa- rentes que hasta entonces habían sido inimagi- nables, a la vez que se introducían los conceptos higienistas, primero en el diseño urbano y más tarde en la arquitectura racionalista. Una naturaleza domesticada tiende hoy a protago- nizar los entornos hospitalarios, materializándose según necesidades y posibilidades en jardines destinados a grupos concretos de usuarios: los Maggie’s Centres para pacientes con cáncer, los dirigidos a enfermos de Alzheimer -como Le Village Landais Alzheimer en Dax (Francia) (Figura 1)- o los jardines infantiles auspiciados por fundaciones como Juegaterapia, Aladina o Humans, entre otras, son ejemplos que persiguen Figura 1. Nord Architects 2020, Le Village Landais (Dax, Francia). Vista aérea y detalle de la planta.
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