Anales de la RANM

291 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 EL LENGUAJE MÉDICO EN ESPAÑOL Campos A An RANM. 2025;142(03): 291 - 296 EL LENGUA JE MÉDICO EN ESPAÑOL. UN IDIOMA, UNA MEDICINA, UN DICCIONARIO MED I C AL L ANGUAGE I N SPAN I SH. ONE L ANGUAGE , ONE MED I C I NE , ONE D I C T I ONARY Antonio Campos 1,2 1. Académico de Número y vicepresidente de la Real Academia Nacional de Medicina de España. 2. Co-director del Diccionario Panhispánico de Términos Médicos Autor para la correspondencia Antonio Campos Real Academia Nacional de Medicina de España C/ Arrieta, 12 · 28013 Madrid Tlf.: +34 91 159 47 34 | E-Mail: acampos@ugr.es DOI: 10.32440/ar.2025.142.03. dle01 D I S C U R S O S Y E X P O S I C I O N E S *Fecha de lectura en la RANM Enviado*: 28.10.25 | Revisado: 05.11.25 | Aceptado: 12.11.25 Majestad, Excmo. Sr. Secretario de Estado del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Excmo. Sr. Presidente de la Real Academia Nacional de Medicina de España, Excmos. Sres. Presidente y Secretario General del Instituto de España, Excmos. Sres. Directores y Presidentes de las Reales Academias del Instituto de España, Excmos. e Ilmos. Sres. Académicos de Número y Correspondientes, Autoridades, Señoras y Señores: Desde que el ser humano, en el curso de la evolución, adquiere la capacidad de comunicarse con sus semejantes a través de símbolos, y especialmente a través del lenguaje, la historia de la humanidad experimenta lo que podríamos denominar, metafó- ricamente, un salto cuántico, un salto similar al que supuso en su momento la bipedestación o al que supuso el desarrollo de la neocorteza cerebral, fenómenos evolutivos con los que la génesis y el desarrollo del lenguaje están estrechamente relacio- nados. A partir de ese momento, el ser humano pasó a ser un animal locuente, un animal con capacidad de inventar y desarrollar para su comunidad un lenguaje articulado capaz de desarrollar una triple función: una primera función vocativa con la que poder interpelar a sus semejantes, una segunda función comunicativa con la que poder transmitir contenidos y mensajes y una tercera y última función nominativa con la que poder poner nombres a las cosas. Se trata, el lenguaje que así nace, de un nuevo recurso evolutivo que aporta a la comunicación no verbal prexistente una dimensión nueva fonética y auditiva, esto es, un hablar y un oír, imprescindibles antecesores del escribir y del leer (1). Es, en este contexto, en este conjunto de procesos evolutivos, en el que nace la medicina. Afirmaba con ironía, a este respecto, en un discurso académico el profesor, y gran internista que fue, Juan Martínez López de Letona que, para él, la medicina era la profesión más antigua del mundo, y que, quizá, solo el derecho podría disputarle el puesto. Efecti- vamente, aseveraba, que si, en procura de ayuda, lo primero que un ser humano le dijo a otro fue “me duele” la primacía corresponde a la Medicina. Pero que, si lo primero que un ser humano dijo a otro fue “esto es mío”, el titulo le corresponde al derecho (2). Pero al margen de primogenituras, lo que verdade- ramente importa es que el intercambio verbal a través de la palabra va a erigirse, por tanto, y desde entonces, en el instrumento de comunica- ción fundamental que relaciona a un ser humano que sufre con un ser humano que potencialmente puede ayudarle. Y es, de esta interrelación verbal , mantenida en el tiempo, de la que nace el “acto médico” y de la que nace, por tanto, el “lenguaje médico”; un lenguaje médico que ha estado siempre presente en todas y cada una de las lenguas que han ido progresivamente surgiendo en el curso de la evolución y de la historia. De la palabra, al principio solo hablada, y de los primitivos lenguajes médicos, absolutamente desconocidos para nosotros, se pasa, con el transcurrir del tiempo, a las palabras y al lenguaje médico escrito. Tal suceso comienza a ocurrir en las denominadas medicinas arcaicas de Egipto y Mesopotamia, en las medicinas de la India y de China y, con mayor profusión, en la medicina de la antigüedad grecorromana. Durante la Edad Media y el renacimiento la diversidad social y cultural, que tiene lugar en Occidente, va dando origen, en un largo proceso, a las distintas lenguas romances y germánicas y a sus respectivos léxicos médicos. Ello coexiste, a su vez, con el lenguaje médico latino, heredado de la medicina grecorro- mana, que, utilizado por las élites portadoras de los saberes médicos más relevantes, permanecerá en uso hasta finales del siglo XVIII. A partir del siglo XIX el gran desarrollo de la medicina científica da origen a una expansión extraordinaria del lenguaje médico. La expansión ya no se realiza en latín sino Discurso de Apertura que tuvo lugar en la Sesión Académica inaugural del curso 2025-2026 del Instituto de España, presidida por S. M el Rey D. Felipe VI, celebrada en la Real Academia Nacional de Medicina de España el 28 de octubre de 2025.

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