Anales de la RANM

298 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 TEORÍA Y PRÁCTICA DE LA DELIBERACIÓN MORAL Borrell-Carrió F An RANM. 2025;142(03): 297 - 298 implicados, deberes, cursos alternativos valorando consecuencias y elección del curso de acción óptimo. Si cortocircuitamos la deliberación con un “ya sé lo que debo hacer”, empobrecemos notablemente el resultado . No entraremos aquí a detallar el procedimiento deliberativo, pero subrayaremos, con nuestro autor, las barreras que dificultan una provechosa delibe- ración: prisas, exigencias de nuestro entorno, y sobre todo, aspectos de nuestra personalidad , dan al traste fácilmente con un procedimiento que exige paciencia, suspensión de creencias, observación, diálogo, y mucha prudencia (pág.610). Ejemplos: una personalidad narcisista tendrá serias dificul- tades para escuchar. La persona impulsiva se dejará llevar por un “ya sé lo que debo hacer”, el dogmático se sentirá inseguro dejando en suspen- sión sus primeras corazonadas, etc. Todo ello hace exclamar a nuestro autor que deliberar no es ni fácil ni sencillo: "A deliberar se aprende. El buen deliberador no nace, se hace. Y he aquí que, sin embargo, es la gran desconocida en los procesos educativos. (…) Diríase que entrenamos a nuestros jóvenes para la darwiniana lucha por la vida, como si de puros animales se tratara, pero no para el complejo proceso de la deliberación humana. ¿Es esto correcto?"(pag.21) 4. Y si estamos hablando de una distinción entre deliberación natural y moral, deberíamos también mencionar otra distinción: la que nuestro autor establece entre deliberación aristotélica y delibe- ración estoica. La primera parte de valores enfren- tados para deliberarlos, la segunda prioriza el respeto a leyes naturales. Nuestro autor afirma que solo la primera promueve la autonomía, mientras que la segunda es fundamentalmente heteró- noma, (eso es, dependiente de normas dictadas “ex ante”). En lenguaje de la calle: si aplicamos las normas deontológicas sin deliberar sobre los valores enfrentados, nos perdemos la esencia misma del proceso deliberativo. Para finalizar permítaseme citar uno de los mensajes más potentes del libro, (propio de alguien que considera la educación como base de una sociedad próspera, pág 612): “La deliberación es el procedimiento de la razón práctica, por tanto, de la toma de decisiones por parte de los seres humanos, y de que la sepamos manejar adecuadamente depende en buena medida el futuro de nuestra sociedad. El problema es, a fin de cuentas, qué sociedad queremos, si una sociedad competitiva o una sociedad deliberativa” (pág. 597). DECLARACIÓN DE TRANSPARENCIA El autor/a de este artículo declara no tener ningún tipo de conflicto de intereses respecto a lo expuesto en el presente trabajo. BIBLIOGRAFÍA 1. Gracia D. Procedimientos de decisión en ética clínica. Ed. Triacastela. Madrid 2007 2. Gracia D, Júdez J (Ed) Ética en la práctica clí- nica. Ed. Triacastela. Madrid 2004. Si desea citar nuestro artículo: Borrell-Carrió F. El animal deliberante. Teoría y práctica de la deliberación moral. An RANM. 2025;142(03): 297– 298. DOI: 10.32440/ar.2025.142.03. cl01

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