Anales de la RANM
146 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LA EDUCACIÓN MÉDICA Banegas JR, et al. An RANM. 2026;143(02): 145 - 159 INTRODUCCIÓN Los estudiantes universitarios, incluidos los de medicina, utilizan habitualmente la inteligencia artificial (IA) generativa y demandan formación para hacerlo crítica y rigurosamente (1). El rápido avance de la IA y su fuerte relación con las grandes empresas tecnológicas plantean desafíos educativos y éticos que justifican la necesidad de reflexionar y analizar su integración en la formación médica. ¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA EDUCACIÓN MÉDICA EN LA ERA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL? El objetivo de la educación médica en esta nueva era es formar profesionales que dominen las tecnologías emergentes preservando una atención compasiva y centrada en el paciente (2). Marcos globales como The Lancet (3) y CanMEDS (4) exigen un aprendizaje basado en competen- cias donde la IA actúe como un complemento técnico. Sin embargo, la tensión entre automa- tización y humanismo obliga a una reforma curricular que proteja el juicio ético, la empatía y el pensamiento crítico. Bajo esta premisa, esta revisión analiza la incorporación de la IA — especialmente los modelos de lenguaje grandes (LLM)— en las facultades de medicina españolas, examinando aplicaciones formativas, retos éticos y propuestas estratégicas (5). Para hacer más accionable el análisis, la revisión se articula en torno a tres ejes: integración longitudinal de la IA en el grado, definición de competencias digitales mínimas y evaluación centrada en el proceso, con especial atención al razonamiento crítico, la autonomía cognitiva y la empatía clínica. En este contexto, el razonamiento crítico se entiende como la capacidad de formular preguntas clínicas pertinentes, interpretar la evidencia, reconocer incertidumbres y contrastar las respuestas generadas por la IA antes de incorporarlas al juicio clínico. La autonomía cognitiva implica que el estudiante utilice la IA como apoyo, pero mantenga la responsabilidad intelectual sobre la búsqueda, verificación e integración de la información. A su vez, la empatía clínica y la inteligencia emocional remiten a la capacidad de reconocer las necesidades, valores y emociones del paciente, comunicarse con sensibilidad y preservar la relación terapéutica en entornos cada vez más mediados por tecnologías (2-5). Esta revisión narrativa se basó en una estrategia de búsqueda bibliográfica estructurada en la base de datos PubMed y en Google Scholar, durante el periodo enero de 2016 a 30 de mayo de 2026. Los descriptores y términos clave empleados fueron: “artificial intelligence”, “education, medical”, “large language models”, “digital health” y “Spain”. La estrategia se complementó mediante una búsqueda exploratoria en repositorios univer- sitarios institucionales y un cribado de litera- tura gris apoyado en modelos de lenguaje masivo (Copilot-M365 y Gemini-3.5). Se incluyeron artículos originales, revisiones y textos de opinión vinculados directa y exclusivamente al desarrollo curricular en educación médica. ¿CÓMO DEBERÍAN LAS FACULTADES DE MEDICINA INCOR- PORAR LA IA? No es fácil, existen algunos retos, señalados en la TABLA 1 (6). medical education thus poses structural, pedagogical, and ethical challenges that require strategic planning. Its adoption, driven largely by technology companies, calls for intentional educational design based on sound principles. Curric- ular rigidity hinders its incorporation, though it also offers an opportunity for structured reforms. It is necessary to ensure equitable access and avoid inequali- ties among degree programs, as well as to prioritize undergraduate training over early postgraduate specialization, standardizing minimum digital competencies in core curricula to ensure that future physicians can practice competently in automated clinical settings. Faculty training and the creation of medical education units with expertise in AI are key to effective integration. In addition, assessment systems must be revised, with a focus on learning processes. Finally, the role of the instructor remains essential as a guardian of critical thinking, ethics, and profes- sional values. “La mayor oportunidad que ofrece la IA no es reducir los errores o las cargas de trabajo, ni siquiera curar el cáncer: es la oportunidad de restaurar la preciosa y ancestral conexión y confianza -el toque humano- entre pacientes y médicos. No solo tendríamos más tiempo para estar juntos, permitiendo una comunicación y compasión mucho más profundas, sino que también seríamos capaces de renovar la forma en que seleccionamos y formamos a los médicos”. Eric J Topol -Deep Medicine, 2019
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