Anales de la RANM

185 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 INFECCIÓN POR HANTAVIRUS Bouza E, et al. An RANM. 2026;143(01): 182 - 206 y riesgo de saltar la barrera animal intraespecie haciendo de un ciclo zoonótico otro antroponó- tico, la ausencia de tratamientos eficaces, la elevada transmisibilidad y letalidad, y el entorno geográ- fico donde se desarrollan los brotes. El contexto epidemiológico de este brote reúne muchos de los ingredientes mencionados con una salvedad, la transmisión entre humanos es baja pues requiere un contacto estrecho y continuado (28). No solo roedores, sino incluso insectívoros como murciélagos y otros animales sirven como reservo- rios primarios de las enfermedades humanas causadas por hantavirus. Se especula sobre si los ácaros pueden ser vehículos de trasmisión entre ellos (29-32). Se admite que cada virus se ha adaptado a una o varias especies de animales reservorio, pero la transmisión cruzada entre roedores, insectívoros y murciélagos podría no ser infrecuente. A continua- ción ponemos sólo algunos ejemplos de reservorios conocidos de hantavirus. Los miembros del género de ratones Apodemus son portadores de los virus Hantaan, Amur-Soochong y Dobrava-Belgrado. Las ratas noruegas ( Rattus norvegicus ) son importantes reservorios del Virus de Seúl; sin embargo, este virus también se ha detectado en otras especies de ratas, incluida R. rattus (ratas negras), R. flavipectus, R. losea and R. nitidus . El ratón de los venados es el principal reservorio del Sin Nombre Virus (SNV), que es el mayor agente causal de este síndrome en América del Norte(33). Muchos enfermos infectados por hantavirus reconocen haber visto roedores vivos o muertos, o haber tenido alguna forma de contacto con ellos en interiores infestados por los mismos (34). Cuando el contacto con roedores es ocupacional el riesgo de adquisición de enfermedad humana suele ser bajo (35, 36) pero las ratas tenidas como mascotas pueden ser una fuente de algunos hantavirus como el virus Seúl (37). TRANSMISIÓN Y PERIODO DE INCUBACIÓN El periodo de incubación de los Hantavirus se estima entre 1 y 7 semanas tras el contacto inicial (38-40). El mecanismo de adquisición fundamental son los aerosoles producidos desde deyecciones o animales infectados. La transmisión de persona a persona no se admite en la mayoría de los hantavirus pero una excepción es el Virus Andes (ANDV) donde está bien demostrada. En un estudio en Chile de infección causada por ANDV, la tasa de infección en convivientes fue de 1,2% mientras que si se trataba de la pareja sexual del infectado, ascendía a un 17,6% (41). En un brote en Argentina que afectó a 34 casos se produjeron 11 muertes y los autores sugirieron que en ocasiones es posible una diseminación más importante, sugiriendo el concepto de “super-diseminador” (42). En casos de brotes se admite que los casos que causan manifestaciones clínicas en el plazo de una semana corresponden a haber compartido un foco común de infección, mientras que los separados más tiempo pueden tratarse de trasmisiones de persona a persona (39, 43). Se ha demostrado la posibilidad de trasmisión por leche materna (44, 45) y el riesgo para el personal de laboratorio se considera bajo salvo que se trate de laboratorios antiguos, sin las medidas de seguridad de los actuales (46). EPIDEMIOLOGÍA MUNDIAL Probablemente una alta proporción de los episodios de infección humana por hantavirus pasen desaper- cibidos ya que pueden cursar sin síntomas o con síntomas mínimos o confundirse con infecciones como la leptospirosis, la COVID-19, el dengue o la malaria. Se estima que hay no menos de 25.000 casos nuevos de infección por hantavirus anualmente en el mundo. La gran mayoría corresponden a síndromes hemorrágicos causados por virus del Viejo Mundo y aproximadamente 500 episodios con Síndrome Cardio Pulmonar predominante (HCPS) causados por virus del Nuevo Mundo (47, 48). China es uno de los países con mayor incidencia de enfermedad humana por hantavirus en la que ocurren casi la mitad de los casos que se comunican y en donde los hantavirus causantes más frecuentes son Hantaan y Seúl (49).En China la mortalidad causada por infecciones por estos virus se estima en menos del 1% de los casos. En Europa hay varios miles de casos anuales de HFRS debidos principalmente a Virus Puumala (PUUV) y Dobrava.(50-56). La mortalidad en casos europeos se estima en menos del 1% en los episodios de nefropatía epidémica por PUUV y del 2 al 10% cuando las infecciones son por Virus Hantaan o Dobrava (20). En los Estados Unidos de América, el número de casos confirmados por el laboratorio de enfermedad humana, desde que comenzó la vigilancia en 1993 hasta el final de 2023, era de 890. La inmensa mayoría eran casos de HCPS y sólo unos pocos cursaron con manifestaciones extrapulmonares. Se describen predominante- mente en Nuevo Méjico y Arizona (57). Otras naciones que han comunicado casos son Canadá, donde hasta enero de 2020 se habían confirmado 143 casos de HCPS con una media anual aproximada de 4–5 casos. La mayoría se concen- tran en las provincias occidentales: Alberta, Saskat- chewan, Manitoba y Columbia Británica (58). Los países del Centro y Sur de América comunican también un número sustancial de casos. Aportan cifras que colectivamente superan los 3.000 casos a lo largo del tiempo (59-62).

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