Anales de la RANM

25 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 LA DETECCIÓN DE LA ENFERMEDAD MÍNIMA RESIDUAL Díaz-Rubio E An RANM. 2026;143(01): 16 - 27 Estudios con plataformas de un solo paso ( tumor- agnostic assays ) Los primeros trabajos con plataformas tumor- agnostic demostraron una alta especificidad mediante la combinación de análisis genómicos y epigenéticos, en particular la evaluación de patrones de metilación aberrante para minimizar el impacto de la hematopoyesis clonal (41). El ensayo COSMOS-CRC01 (42), realizado en Japón, confirmó que los pacientes con ADNtc negativo presentaban supervivencias libres de recaída cercanas al 90%, frente a aproximada- mente el 30% en los pacientes ADNtc positivos, demostrando que el ADNtc era el factor pronós- tico más potente, incluso por encima del estadio patológico. El estudio PEGASUS (43), desarrollado en Italia y España, evaluó estrategias de escalada y desesca- lada terapéutica basadas en ADNtc, sugiriendo que los pacientes ADNtc negativos podrían evitar quimioterapia, mientras que los positivos podrían beneficiarse de tratamientos más intensivos. Por el contrario, el ensayo COBRA (44) no logró demostrar beneficio clínico, aunque fue interrum- pido precozmente por futilidad tras un reclutami- ento muy limitado. Metaanálisis Un metaanálisis reciente seleccionó seis estudios que cumplían criterios metodológicos estrictos, con un total de 1.190 pacientes (45). El análisis confirmó que la positividad del ADNtc tras la cirugía se asocia a un riesgo de recaída con HR superiores a 10, mientras que los pacientes ADNtc negativos presentan supervivencias a tres años superiores al 85%. Asimismo, se constató que la monitorización seriada incrementa la sensibilidad y permite anticipar la recaída hasta 12 meses antes de su detección radiológica o mediante CEA. CONCLUSIONES La evidencia actualmente disponible permite afirmar que el ADN tumoral circulante (ADNtc) constituye el biomarcador pronóstico más potente descrito hasta la fecha en el cáncer colorrectal (CCR) localizado, claramente superior a los factores clínicos y patológicos clásicos. Su capacidad para detectar enfermedad mínima residual (EMR) con cargas tumorales del orden de 10⁵–10⁶ células, frente a las ≈10⁹ necesarias para las técnicas de imagen o el antígeno carcinoembri- onario (CEA), explica su capacidad para anticipar la recaída clínica entre 6 y 12 meses. El valor clínico del ADNtc como herramienta para desescalar la quimioterapia adyuvante en pacientes con ADNtc negativo, especialmente en el estadio II, ha sido ya validado en ensayos clínicos aleatorizados y estudios prospectivos, demostrando que estos pacientes pueden evitar de forma segura tratamientos innecesarios. Por el contrario, aunque el ADNtc identifica con gran precisión a los pacientes con alto riesgo de recaída, su papel como marcador predictivo del beneficio de la intensificación terapéutica en los casos ADNtc positivos requiere aún resultados más consistentes de los ensayos fase III en curso. Desde el punto de vista práctico, la determinación del ADNtc debe realizarse al menos 2–3 semanas tras la cirugía y mantenerse de forma seriada cada tres meses durante los dos o tres primeros años. Existen, no obstante, limitaciones biológicas y técnicas, como la liberación variable de ADNtc según la localización tumoral, la heterogeneidad clonal o la hematopoyesis clonal asociada a la edad (CHIP), que pueden generar falsos resultados si no se aplican controles adecuados. Asimismo, la falta de estandarización entre plataformas y el acceso limitado a esta tecnología siguen siendo barreras relevantes para su implementación generalizada. Pese a ello, el ADNtc representa un cambio de paradigma en la oncología de precisión. Su incorporación progresiva a la práctica clínica anticipa un escenario en el que las decisiones terapéuticas en el CCR localizado dejarán de basarse exclusivamente en parámetros clínico- patológicos para apoyarse en la biología molecular dinámica de cada paciente, optimizando resultados clínicos y favoreciendo un uso más eficiente de los recursos sanitarios. DECLARACIÓN DE TRANSPARENCIA El autor/a de este artículo declara no tener ningún tipo de conflicto de intereses respecto a lo expuesto en el presente trabajo. BIBLIOGRAFÍA 1. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Las cifras del cáncer en España 2025 [Internet]. Madrid: SEOM; 2025 [citado 2025]. Disponible en: https://seom.org 2. Red Española de Registros de Cáncer (REDE- CAN) [Internet]. Madrid: REDECAN; 2025 [cita- do 2025]. Disponible en: https://www.redecan.org 3. International Agency for Research on Cancer (IARC). Global Cancer Observatory [Inter- net]. Lyon: IARC; 2025 [citado 2025]. Dispo- nible en: https://gco.iarc.fr 4. Argilés G, Tabernero J, Labianca R, et al. Lo- calised colon cancer: ESMO Clinical Practice Guidelines for diagnosis, treatment and fo- llow-up. Ann Oncol. 2020;31(10):1291–1305. 5. Grothey A, Sobrero AF, Shields AF, et al. Dura- tion of adjuvant chemotherapy for stage III co- lon cancer. N Engl J Med. 2018;378:1177–1188.

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