Anales de la RANM
53 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 TMR O RPNI EN PACIENTES CON AMPUTACIÓN DE EXTREMIDADES An RANM. 2026;143(01): 48 - 55 Gurpegui Gámiz D, et al. 288 fueron tratados con TMR y medido el dolor con escala visual analógica del dolor o VAS. Este grupo presentó una media de dolor de 1,4 sobre 10, lo que representa el valor más bajo entre los grupos analizados. En el grupo que recibió RPNI (n = 23), la media de dolor fue de 2,4, mientras que el grupo control (n = 575), que no recibió técnicas específicas de reinervación, mostró una media significativamente más elevada de 4,2. Presencia de dolor de miembro residual En 431 individuos tratados con TMR se evaluó el dolor residual del muñón de forma dicotómica. De ellos se observó que el 35,3% lo presentaban. En el grupo que recibió RPNI (n = 46), la incidencia fue mayor, alcanzando el 55,2 %. Por su parte, el grupo control, compuesto por 766 individuos sin técnicas específicas de reinervación, mostró la incidencia más elevada, con un 74,5 % de dolor residual. 692 individuos tratados con TMR fueron evaluados de dolor residual del muñón con escala VAS. La media de dolor residual fue de 2,2 VAS sobre 10, indicando un nivel inferior de dolor en comparación con otros grupos. En el grupo que se realizó RPNI (n = 14), la media fue aún menor, con 1,7 puntos, lo que sugiere una reducción más marcada del dolor residual. Por el contrario, el grupo control (n = 845), sin técnicas específicas de reinervación, presentó una media significati- vamente más elevada de 4,3 sobre 10, reflejando una mayor carga de dolor residual. DISCUSIÓN Esta revisión sistemática avala que la TMR se asocia con una menor incidencia de dolor de miembro fantasma y dolor residual, y junto a la RPNI destacan por reducir los dolores presentes en la escala VAS así como la incidencia de neuromas sintomáticos. Por su parte, el grupo de control, amputación sin técnicas de reinervación, presentó consistentemente los peores resultados en todas las variables analizadas. Estos resultados son avalados por otras revisiones sistemáticas y metaanálisis como (Yuan et al.) (10) o (Zimbulis et al.) (11). Además, casi la totalidad de los estudios demostraron superioridad de las técnicas de reinervación frente a la amputación sin estas, exceptuando a (Chang et al.) (23) y (Smith et al.) (27) en términos de reducción de neuroma sintomático. La principal indicación de amputación, especial- mente en los grupos de intervención fue la oncológica, lo que resulta contrario a los estudios transversales sobre amputación que muestran como primera causa las amputaciones vasculares. Esto indica un sesgo de selección en la población de los estudios difícil de interpretar. Los pacientes oncológicos pueden tener un mayor riesgo de dolor postoperatorio debido al uso prolongado de analgésicos por la carga tumoral o intervenciones previas, y pueden carecer de nervios adecuados para la reinervación tras una resección completa (48). También pueden tener mayores tasas de radioterapia. En caso de amputaciones por causas vasculares se podría esperar encontrar una dificultad para la cicatrización, incluida la cicatri- zación de los extremos nerviosos. Es también llamativo el IMC más bajo en los pacientes del grupo control, que parece indicar un sesgo de selección. Un IMC mayor suele ser predictor de peores resultados quirúrgicos aunque son necesa- rios estudios que lo evalúen para TMR o RPNI. La principal limitación del estudio resulta de la falta de estudios que comparen RPNI vs control, lo que da resultados contradictorios como que la RPNI tenga porcentajes tan altos de aparición de miembro fantasma pero no de dolor residual ni de sus medias en la escala VAS. También hay que mencionar la alta heterogeneidad entre las poblaciones estudiadas, la diferencia en la metodología de las mediciones del dolor y la posibilidad de sesgos de publicación al tratarse de una revisión sistemática. CONCLUSIONES Estos hallazgos refuerzan la necesidad de consid- erar las técnicas de reinervación como estrate- gias terapéuticas de primera línea en pacientes candidatos a amputación. Siguen siendo necesa- rios más estudios, especialmente ensayos clínicos multicéntricos que evalúen RPNI aislada frente a TMR aislada. DECLARACIÓN DE TRANSPARENCIA Los autores/as de este artículo declaran no tener ningún tipo de conflicto de intereses respecto a lo expuesto en el presente trabajo. BIBLIOGRAFÍA 1. Valerio I, Schulz SA, West J, Westenberg RF, Eberlin KR. Targeted Muscle Reinnervation Combined with a Vascularized Pedicled Regenerative Peripheral Nerve Interface. Plast Reconstr Surg Glob Open. 2020;8:e2689. 2. Arnold DMJ, Wilkens SC, Coert JH, Chen NC, Ducic I, Eberlin KR. Diagnostic Criteria for Symptomatic Neuroma. Ann Plast Surg. 2019;82:420-427. 3. Vlot MA, Wilkens SC, Chen NC, Eberlin KR. Symptomatic Neuroma Following Initial Amputation for Traumatic Digital Amputation. J Hand Surg. 2018;43:86.e1-86.e8.
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