Anales de la RANM

61 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 RM EN EL CÁNCER DE VEJIGA: VI-RADS Y SU IMPACTO CLÍNICO Fontenla-Martínez C, et al. An RANM. 2026;143(01): 56 - 66 y la lámina propia presentan un realce precoz e intenso, mientras que el músculo detrusor muestra un realce más tardío y progresivo. Aproximadamente a los 90 segundos tras la administración del contraste, el relace entre capas tiende a igualarse, puede originar errores diagnósticos si no se interpreta adecuadamente. Para garantizar estudios de alta calidad, resulta esencial una adecuada preparación del paciente. Se recomienda vaciar la vejiga entre una y dos horas antes de la exploración y posteriormente ingerir de forma progresiva entre 0,5-1 litro de agua, con el objetivo de lograr una disten- sión vesical moderada. Una vejiga insufi- cientemente distendida dificulta la evaluación anatómica, mientras que una sobredistensión puede adelgazar excesivamente la pared (<3 mm), impidiendo distinguir las capas y generar artefactos por movimiento. Deben evitarse sondajes vesicales recientes, ya que pueden inducir inflamación y artefactos por gas; en caso de haberse realizado, se aconseja esperar al menos 72 horas. Siempre que no existan contraindicaciones, es recomendable la adminis- tración de un antiespasmódico y un ayuno mínimo de 4 horas para reducir el peristaltismo intestinal. En presencia de gas rectal significativo, puede considerarse la colocación de una sonda rectal. La aplicación de bandas de saturación abdominal contribuye a minimizar los artefactos respirato- rios (10,24). Desde el punto de vista técnico, se recomienda realizar el estudio en equipos de 1,5 T o 3 T, utilizando bobinas multicanal (≥16 canales). Las secuencias T2 deben adquirirse en al menos dos planos, preferiblemente tres, con un grosor de corte de 3–4 mm y sin supresión grasa. Aunque no existe consenso sobre la orientación del plano axial, se aconseja orientarlo perpendicularmente a la base de la lesión; en ausencia de una lesión dominante, puede orientarse hacia el trígono vesical. La secuencia de difusión debe incluir valores b altos (800–1000 s/mm², pudiendo alcanzar hasta 2000 s/mm² o valores sintéticos), con generación de mapas ADC y adquisición en preferiblemente dos planos. El estudio dinámico con contraste se realiza mediante secuencias T1 con supresión grasa tras la administración de gadolinio (0,1 mmol/kg), con adquisiciones cada 20–30 segundos durante un mínimo de 3 minutos. La utilización de técnicas de sustracción puede aumentar la precisión en la evaluación del realce tumoral (10,24). INTERPRETACIÓN SISTEMA VI-RADS La categoría final VI-RADS se obtiene mediante la integración de los hallazgos en las secuencias T2, DWI y DCE (Tabla 2). Cuando dos o más secuen- cias coinciden en la puntuación, esa es la categoría asignada. En caso de discrepancia, se priorizan las secuen- cias funcionales, otorgando mayor peso a la DWI sobre la DCE, siempre que no existan artefactos que limiten su interpretación (10,24) (Figura 3). Figura 2.

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