Anales de la RANM
234 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 ANEMIA DE FANCONI Y MANIFESTACIONES ENDOCRINAS Corredor Andrés B, et al. An RANM. 2026;143(02): 227 - 236 utilizan en el proceso de TPH en AF. Otra causa de afectación tiroidea es la enfermedad de injerto contra receptor, ya que puede producir tiroiditis inflamatoria, debido a que esta puede estimular y suprimir el sistema inmunitario mediante efectos inmunosupresores directos (39). • Afectación gonadal y fertilidad La afectación gonadal podría ser inherente a la AF. En las mujeres con AF se ha observado que tienen fallo ovárico precoz y los hombres presentan tamaño testicular disminuido y azoospermia. Un estudio realizado en mujeres con AF objetivó que presentaban niveles disminuidos de antimu- lleriana en comparación con sus familiares no afectados, sin que se asociara al tipo de gen afectado o terapia recibida (40). Rose S. et al. (25) observaron que los pacientes con AF presen- taban un volumen testicular disminuido para su edad y estadio puberal. Además, observaron que el 40% de los pacientes adultos y el 13% de los pacientes pediátricos presentaban niveles de FSH > 18 mUI/mL. En esta cohorte, ninguno de los pacientes pediátricos presentó retraso puberal, lo que podría indicar fallo gonadal parcial. Giri et al.( 31) también indicaron que el 64 % de los pacientes presentaron hipogona- dismo, con hipogenitalismo y disminución del tamaño testicular en los varones. Otro estudio de pacientes varones con azoospermia objetivó que en el 7% la causa subyacente era la afectación en la vía FANC (41). La vía FANC parece estar implicada en el desarrollo de fallo ovárico precoz y en la azoospermia masculina (41,42). A este riesgo intrínseco se suma el daño gonadotóxico observado en pacientes sometidos a TPH, secundario al régimen de acondicionamiento recibido, que incluye irradia- ción corporal total (ICT) y ciclofosfamida (43,44). En ambos sexos, los agentes alquilantes (ciclofosfa- mida) son los que con mayor frecuencia y gravedad afectan a la función gonadal (45). El efecto tóxico de la ICT está directamente relacionado con la dosis. En el caso de AF se utilizan dosis bajas 1.5-3 Gy, pero el ovocito es extremadamente sensible a una radiación inferior a 2 Gy, de tal forma que recibir una radiación de 3 Gy se asocia a fallo ovárico alrededor de los 35-40 años. El momento de aparición de fallo ovárico se verá influido según el momento de la exposición de la radioterapia, de manera que será más precoz cuanto más temprana sea la edad de exposición y la dosis de radioterapia (43). En niños, dosis inferiores a 4 Gy se asocian con daño germinal y dosis superiores a 20 Gy con disfunción de las células de Leydig (44). • Salud ósea Se ha descrito que estos pacientes presentan una disminución de la densidad mineral ósea. Sin embargo, estos hallazgos deben interpretarse con cautela, ya que, al ajustar los resultados por la talla, la composición ósea resulta ser normal (25,46). En un estudio reciente, realizado en una cohorte retrospectiva de 77 pacientes, se observó un bajo porcentaje de fracturas, así como valores normales en la densitometría ósea, independien- temente de si los pacientes habían recibido TPH (47). Por tanto, los pacientes con AF no parecen presentar una disminución de la densidad mineral ósea ni un mayor riesgo de fracturas en compara- ción con la población general. • Alteración del metabolismo glucémico La diabetes es una comorbilidad frecuente asociada a la AF, pero la etiología de la diabetes aún no se ha descrito con claridad. Entre un 27-81% presentan alteración del metabolismo glucémico (25,27). En un estudio donde realizan sobrecarga oral de glucosa a sujetos con AF y controles, se observa que estos pacientes presentan una secreción de insulina en la fase inicial significativamente reducida en comparación con los sujetos sanos y altas concentraciones de insulina en las fases posteriores. Observando que los pacientes con AF con mayor grado de deficiencia de insulina tenían un IMC inferior (48). Un estudio reciente parece explicar este fenómeno, observando que los pacientes con AF presentan un gasto energético menor y presentan una preferencia lipídica como fuente de energía tras ingesta oral de glucosa (49). Se cree que estos pacientes presentan una disfun- ción de las células β y una resistencia periférica a la insulina posiblemente debido a la adaptación a la situación crónica de estrés oxidativo (50). CONCLUSIONES – El seguimiento endocrinológico debe integrarse de forma sistemática en el manejo de estos pacientes, dada la relativa frecuencia de alteraciones asociadas. – La talla baja de estos pacientes parece inherente a la enfermedad, siendo el déficit de hormona de crecimiento poco frecuente, pero a tener en cuenta ante la presencia de anomalías hipofisarias. – Sería de gran interés profundizar en el conoci- miento de las alteraciones del metabolismo celular derivadas de los defectos en la replica- ción del ADN, así como en el papel de la acumulación de especies reactivas de oxígeno en la anemia de Fanconi y su posible relación con las alteraciones endocrinológicas. AGRADECIMIENTOS Los autores quieren expresar su agradecimiento a los pacientes con anemia de Fanconi, y a sus familias.
RkJQdWJsaXNoZXIy ODI4MTE=