Anales de la RANM
183 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 INFECCIÓN POR HANTAVIRUS Bouza E, et al. An RANM. 2026;143(01): 182 - 206 INTRODUCCIÓN Los hantavirus de han convertido en los días pasados en una noticia de primer nivel en España con motivo de un brote de enfermedad pulmonar producido por estos virus entre pasajeros y tripulantes de un crucero de recreo, procedente de América del Sur que finalmente recaló en las Islas Canarias y en el que 14 pasajeros eran españoles . El tema ha generado alguna confron- tación política (ver el Comunicado de la RANME h t t p s : / / r anm. e s / 2 0 2 6 / 0 5 / c omun i c a do - d e - l a - real-academia-nacional-de-medicina-de-espana- sobre-el-brote-por-hantavirus-en-el-barco-mv- hondius/). En las siguientes líneas la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) trata de resumir y clarificar algunas características de estos virus, su nicho ecológico, su prevalencia en algunos animales y otros aspectos que puedan resultar de interés en el momento presente. Los Hantavirus ( Orthohantavirus ) son virus con genoma ARN, dotados de envoltura, que pertenecen a la familia Hantaviridae, trasmi- sibles a humanos desde su huésped habitual, los roedores, por mediación de aerosoles. Hay muchos hantavirus pero, en general, suelen dividirse en Hantavirus del Viejo Mundo y Hantavirus del Nuevo Mundo. En sus formas más graves, los Hantavirus del Viejo Mundo suelen causar fiebres hemorrágicas con síndrome renal (HFRS), mientras que los Hantavirus del Nuevo Mundo tienen como manifestación clínica más grave el llamado Síndrome Cardio-Pulmonar por Hantavirus (HCPS). No se trata de nuevos virus sino de patógenos que pueden llevar milenios entre nosotros pero que se hicieron particularmente conocidos como causa de infección entre soldados en la guerra de Corea entre 1951 y 1953 (Virus Seúl). En soldados sanos, los cuadros demostrados microbiológica- mente se asociaron entonces a una mortalidad próxima a un 5% (1). El otro gran acontecimiento que llamó la atención sobre estos virus fue un brote en el suroeste de los Estados Unidos, en la región llamada de las 4 Esquinas (Four Corners ) (Nuevo Méjico, Arizona, Utah y Colorado). Afectó a jóvenes y adultos, generalmente sanos, y su mortalidad se aproximó al 80% en los primeros episodios (2). Ello llevó a la identificación genética de un nuevo miembro del género Orthohantavirus , al que se denominó No Name Virus (Virus Sin Nombre, SNV). Posteriormente este virus se identificó tanto en América del Norte como en la del Centro y Sur (3-8). La enfermedad causada por SNV es sobre todo cardiopulmonar (HCPS) (9, 10) (11-16). El virus predominante en América del Sur es el Virus Andes, causante del brote al que estamos asistiendo. VIROLOGÍA Se conocen más de 40 especies de hantavirus en la actualidad, de las cuáles más de 20 tienen recono- cida una capacidad patógena para los humanos (17-19) (Tabla 1). En los hantavirus la cadena de ARN es única, de sentido negativo y se divide en tres segmentos, uno grande denominado L (Large) que codifica las enzimas para la replicación, uno de tamaño medio (M) que codifica las glicoproteínas de la envoltura y un fragmento pequeño (S) que codifica la proteína de la nucleocápside, N (20-22). La molécula ß-3 integrina presente en la superficie celular de muchas células endoteliales y de las plaquetas permite el anclaje del virus a la superficie de las mismas (20, 23) pero se han identifi- cado moléculas como la protocadherina-1, que permiten formas alternativas de entrada celular específicamente para los Hantavirus del Nuevo Mundo (24, 25). Los hantavirus son capaces de infectar no solo células endoteliales sino también células de Kupffer y del endotelio renal. ROEDORES Y OTROS ANIMALES RESERVORIOS Las alteraciones medioambientales modifican la relación entre los ecosistemas naturales y el ser humano, favoreciendo la desaparición de especies y la adaptación de otras al entorno periurbano (sinantropía). Entre las especies con mayor capacidad adaptativa a nuevos entornos están, por su gregarismo, los microroedores, animales cuya dinámica poblacional depende de factores ambientales y antropogénicos, especialmente de la disponibilidad de alimento. Los roedores son los principales hospedadores de los hantavirus que se mantienen en ciclos silvestres ajenos al humano. Si se encuentran en la fase aguda de la infección, son transmi- tidos entre ellos por vía aérea, agua o alimentos contaminados con secreciones, orina, heces y, quizás, mediante artrópodos intermedia- rios que actuarían como vectores. La coloni- zación de nuevos espacios favorecidos por el humano permite que se establezca contacto con los roedores en un nuevo ciclo de tipo (peri) doméstico y con él, la introducción de microor- ganismos que pueden ser altamente virulentos para el humano. Alternativamente, el contagio también puede producirse cuando las personas penetran en áreas donde persiste el ciclo silvestre. En ambos casos, los roedores actúan como reser vorios de hantavirus. Igual sucede con muchos microorganismos, hasta el punto que más del 60 % de las epidemias emergentes tienen origen zoonótico selvático aunque la expansión posterior depende en gran medida de factores humanos, ecológicos y de movilidad global (26).
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