Anales de la RANM

189 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 INFECCIÓN POR HANTAVIRUS Bouza E, et al. An RANM. 2026;143(01): 182 - 206 Los autores analizaron los anticuerpos especí- ficos totales frente a hantavirus (virus Hantaan y Puumala) mediante inmunofluorescencia indirecta, en 537 sueros (251 hombres y 286 mujeres) de una población de la provincia de Soria. Detectaron títulos significativos de anticuerpos frente a dichos virus en el 2,2 % del total de sueros estudiados (12 sueros positivos); el 1,75 % en mujeres (5/286) y el 2,8 % en hombres (7/251). Con ello confirmaron la existencia de infección por hantavirus en España. Otros datos serológicos fueron publicados unos años más tarde en la Comunidad de Madrid por Lledó y col. (86) que mostraron una seropositi- vidad del 0,31% en muestras de suero de 3.852 individuos (1.849 hombres, 2.003 mujeres). Este estudio confirma la presencia de infección por hantavirus en la Comunidad de Madrid, incluyendo por primera vez una zona urbana de España. El porcentaje de positividad aumenta hasta el 6% cuando se examinan los sueros de pacientes con elevación de las transaminasas (87). Otros datos documentan la presencia de estos virus en nuestro país. En la región del Vallés (Cataluña) el porcentaje de seropositividad era del 1,8% (88) y en la provincia de Guadalajara un 4% de los guardabosques y gente de campo (89) tenían anticuerpos. Los animales reservorio pueden ser muy diversos. En España el zorro rojo ( Vulpes vulpes ) es uno de los reservorios (90). Herrero-Cófreces y colaboradores evaluaron las potenciales zoonosis virales en mamíferos salvajes del noroeste español en un trabajo publicado en 2022. Incluyeron 526 animales y encontraron evidencia de infección pasada por hantavirus en el 1,5% de los topillos comunes (91) con RT-PCR positiva en vísceras del 1,6% de ellos. Se ha demostrado también la presencia de distintos hantavirus en topos ibéricos en Asturias (92, 93). En lo referente a enfermedad humana, se han descrito casos clínicos aislados (94-97) tanto en pacientes que no habían salido de España como en viajeros que retornaban a casa tras viajar por Asia. MANIFESTACIONES CLÍNICAS EN HUMANOS La infección por hantavirus en humanos tiene un amplio espectro de manifestaciones clínicas que van desde la infección asintomática a cuadros con gran repercusión sistémica y un riesgo significa- tivo de muerte. El cuadro más conocido y desde hace más tiempo (Viejo Mundo) es el de la fiebre hemorrágica con afección renal (HFRS) cuyos agentes más importantes son los Virus Hantaan , Seúl, Puumala y Dobrava. En el Nuevo Mundo lo más frecuente y grave es un Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (HCPS) de los que son agentes clásicos el Virus sin Nombre y el Virus Andes. SÍNDROME HEMORRÁGICO-RENAL (HFRS) El HFRS es un cuadro del que se describen anualmente unos 500 o 600 episodios producidos por Virus Hantaan y Seúll en países como Corea y más de 11.000 episodios en China (98). Su mortalidad varía mucho no sólo con el virus, sino con el lugar donde ocurre y los recursos terapéuticos disponibles. Se proporcionan cifras que oscilan entre el 0,5 % de algunos episodios en Europa hasta un 5-10 % en el caso de la fiebre hemorrágica de Corea (99-101). En Europa el virus más importante es Puumala con particular incidencia en países como Finlandia y Suecia donde el topillo del bosque es el animal reservorio habitual (102-104). Los elementos patogénicos básicos de la infección por hantavirus que cursa con HFRS incluyen un aumento de la permeabilidad capilar por daño endotelial y la activación del complemento, la pérdida de proteínas y una brusca disminución de la filtración glomerular, con daño glomerular y tubular (105, 106). Son mediadores importantes la bradiquinina, el Factor de Necrosis Tumoral y la IL-6 (107-109). También pueden influir algunos factores genéticos ya que hay datos que sugieren que las personas HLA B8 o DR3 tendrían una mayor facilidad de desarrollar daño renal agudo en infecciones por estos virus mientras que los HLA B27 tendrían una menor predisposición (110, 111) . Histológicamente, el hallazgo habitual es el de una nefritis tubulointersticial con infiltración por células mononucleares y neutrófilos (112, 113). Suele haber también evidencia de hemorragia en la medular, edema intersticial y necrosis. La PCR muestra la presencia del virus en estos tejidos. (114, 115) y los hantavirus tienen capacidad para lesionar los podocitos causando así importante proteinuria (116,117). Como ya comentamos, las manifestaciones clínicas de la HFRS pueden ser muy variables y dependen de muchos factores, incluida la especie de virus infectante, la edad del paciente y otros muchos (118-120). Los signos más comunes son fiebre, hemorra- gias, hipotensión y daño renal agudo. En el caso del Virus Puumala los pacientes suelen cursar con fiebre alta, vómitos, hemorragias en mucosas y, en ocasiones , con un cuadro de miopía aguda (120, 121). El laboratorio muestra la presencia de leucocitosis y trombocitopenia, junto con la elevación de la creatinina así como elevación de

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