Anales de la RANM

190 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 INFECCIÓN POR HANTAVIRUS Bouza E, et al. An RANM. 2026;143(02): 182 - 206 las transaminasas. Hay proteinuria y hematuria y aproximadamente la mitad de los pacientes tienen alteraciones electrocardiográficas (122, 123). Las manifestaciones clínicas causadas por la infección por el virus Dobrava son semejantes pero pueden ser más graves e intensas que el caso de Puumala (124-126). En cuanto a los hantavirus asiáticos, las infecciones por Virus Hantaan suelen ser más graves que las causadas por el Virus Seúl. Una mayoría de pacientes desarrollan oliguria, muchos precisan diálisis y con frecuencia se presentan fenómenos de Coagulación intravascular Diseminada (99, 100, 127). El HFRS desde su comienzo febril suele evolucionar rápidamente a la hipotensión, shock y oliguria. Pueden aparecer signos de diátesis hemorrágica en piel y mucosas, con hemoptisis, hematemesis y melenas. Si se supera este momento, entre los días 10 y 14 se entra en una fase poliúrica y en una lenta recuperación que puede durar semanas. Los pacientes suelen recuperar una función renal semejante a la previa (128, 129). SÍNDROME CARDIOPULMONAR HCPS Las manifestaciones más precoces de este cuadro suelen ser la presencia de fiebre y mialgias y por tanto, muy fácilmente confundible con muchas otras enfermedades. Pueden asociarse diarrea, dolor abdominal, nauseas y vómitos, así como cefaleas de variable intensidad. En algunos casos existe conjuntivitis y lesiones petequiales en tronco, paladar o cuello. Esto último ocurre más cuando la causa es Virus Andes. La proporción de casos que evoluciona a un claro síndrome cardiopulmonar depende del tipo de virus y puede oscilar entre un 10 y un 80% (130-133). En Chile se describe un riesgo del 59% de evolución a insuficiencia respiratoria y en una serie de los EE.UU . esta mala evolución ocurre en el 62% (132, 133). Una proporción variable, pero no menor de un 10% de los casos, puede requerir oxigenadores de membrana extracorpórea (ECMO). Esta rápida evolución se debe a la presencia de daño endote- lial con aumento de la permeabilidad capilar y a la presencia de un edema pulmonar no cardiogé- nico. Ello se asocia a problemas de coagulación, trastornos del ritmo cardíaco, arritmias y potencial- mente muerte. La mayoría de las muertes ocurren tras evoluciones de menos de 24 horas (134-136). En el HCPS puede coexistir también daño renal con oliguria y elevación de la creatinina y cuadros de encefalitis(137). Los supervivientes pueden tener largas estancias en cuidados intensivos y una fase de convale- cencia lenta que a veces es difícil de diferenciar del síndrome post UCI, no específicamente debido a esta causa.(138-141). OTROS SÍNDROMES Las enfermedades leves causadas por hantavirus pueden presentar una variedad de signos y síntomas que no se asemejan necesariamente a los anteriores o, como mencionamos antes, ser asinto- máticas. Tampoco es siempre sostenible el estereo- tipo enfermedad pulmonar versus enfermedad renal ya que la afección de ambos órganos no es rara. En la actualidad se considera que existe un continuum fisiopatológico más que dos entidades completamente separadas. Muchos hantavirus pueden producir cuadros de fiebre inespecífica, síndrome pseudogripal, episodios de trombocitopenia aislada, proteinuria transitoria o neumonitis leve. Esto ocurre especial- mente con Virus Puumala, Tula y Seúl (142). Otro ejemplo es el de la nefropatía epidémica causada por Virus Puumala que cursa con insuficiencia renal moderada, trombocitopenia,alteraciones visuales, mínima hemorragia y una mortalidad <0,5% (115, 143-147). Se ha descrito una enfermedad febril inespecí- fica similar a la fase prodrómica del HCPS en una región donde el Virus Choclo es común. Algunos de estos pacientes presentan anomalías pulmonares en la radiografía, sin evidencia de insuficiencia respiratoria (148-151). Hoy sabemos que en infecciones causadas por hantavirus europeos también puede haber manifes- taciones pulmonares predominantes (55, 152-157). Por el contrario, se describen en América episodios de infección por hantavirus con marcada partici- pación renal producidos por Virus Andes, Bayou o Black Creek Canal (158-160). Igualmente se han descrito manifestaciones neurológicas tales como encefalitis, síndrome de Guillain-Barré o epilepsia con Virus Puumala y Dobrava (161-163). Hay descrito episodios de hipopituitarismo post-hantavirus como complicación rara y probable- mente asociada a hemorragias hipofisarias durante el cuadro agudo(164-170) que puede aparecer semanas o meses después del episodio agudo. Otros cuadros publicados que llaman la atención sobre determinados órganos o sistemas son: miocarditis(171, 172) y fenómenos hemorrágicos aislados (173, 174). Los hantavirus pueden también presentar manifestaciones peculiares en niños incluyendo cuadros indiferenciados, abdomen agudo, trombopenia aislada, meningismo y hepatitis (175-181). Las manifestaciones oculares son otro problema de especial interés para el que dirigimos a los lectores a la bibliografía más específica (182-188).

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