Anales de la RANM
191 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 INFECCIÓN POR HANTAVIRUS Bouza E, et al. An RANM. 2026;143(01): 182 - 206 DIAGNÓSTICO DE LABORATORIO Serología El diagnóstico de infección por hantavirus se hace de manera distinta en distintas regiones, pero predominan las pruebas serológicas que detectan la presencia de anticuerpos, IgG e IgM frente al virus correspondiente. Los anticuerpos IgM suelen estar presentes en el momento de iniciar la fase aguda de la enfermedad y la mayoría suele tener también, en ese momento, anticuerpos de la clase IgG (189, 190). En los pacientes con enfermedad pasada persisten anticuerpos IgG durante mucho tiempo. Los métodos para detectar anticuerpos son diversos pero predominan técnicas como ELISA, inmunotransferencia en tira, Western blot, inmunofluorescencia indirecta (IFA), fijación del complemento e inhibición de la hemaglutinación (191). Como mencionamos, la infección aguda se demuestra por la presencia de IgM o por la seroconversión (aumento o disminución de la tasa de anticuerpos de modo significativo en sueros separados días o semanas). Las pruebas ELISA suelen utilizar el antígeno N como reactivo. En el caso de las purebas de Western blot, se utilizan antígenos recombinantes y conjugados específicos para la diferenciación de IgM e IgG. El problema de las técnicas de detección de IgM es la presencia de una tasa significativa de falsos positivos, por lo que siempre deben realizarse pruebas de confirmación ante su positividad. Las infecciones por Virus Hantaan y Seúl se diagnostican a menudo en centros asiáticos con esferas (HantaDia), ELISA e IFA (192). Los laboratorios europeos prefieren el ELISA, y algunos utilizan antígenos proteicos sintetizados mediante tecnología de ácido desoxirribonu- cleico (ADN) recombinante, aunque otros siguen utilizando el IFA (193-196). Los laboratorios de referencia sudamericanos suelen utilizar ELISA (197). La presencia de títulos de anticuerpos frente a hantavirus en la población normal es muy variable de unos a otros grupos y tiene una gran variabilidad regional. La exposición pasada a hantavirus puede medirse por la presencia de IgG específica en suero. Un gran metaanálisis estima dicha seroprevalencia en 2,9% (198) y otro trabajo calcula que por cada caso sintomá- tico de enfermedad por hantavirus podría haber no menos de 5 asintomáticos (199). En áreas de Paraguay donde la seroprevalencia puede ser de hasta el 40% de la población la incidencia de HCPS es sin embargo muy rara (71). En los 4 estados de las 4 esquinas norteamericanos la seroprevalencia se estima alrededor del 1% de la población. La seroprevalencia es mayor en personas que refieren un posible mayor contacto y proximidad a ratas y otros roedores. En un estudio de seroprevalencia llevado a cabo en el Reino Unido, un tercio de los cuidadores/criadores de “ratas de compañía” tenían una seroprevalencia frente a virus Seúl del 30%(200, 201). DETECCIÓN DE ANTÍGENOS La detección antigénica en sangre se utiliza menos porque la viremia de las infecciones por hantavirus es corta y las concentraciones de antígeno circulante suelen ser bajas. Además, la detección directa de antígeno en sangre es técnicamente difícil y su sensibilidad es inferior a la RT-PCR (202-209). Los antígenos más utilizados han sido la nucleoproteína N y menos frecuentemente las glicoproteínas Gn y Gc. Por el contrario, la detección de antígeno en tejidos mediante inmunohistoquímica (IHC) es quizá la técnica de detección antigénica más consolidada en hantavirus, utilizada especial- mente en tejidos como el pulmón o el riñón. Es muy útil en autopsias y en investigaciones retros- pectivas. Puede emplearse sobre tejidos parafi- nados y es particularmente útil cuando el ARN de la pieza estudiada está degradado. El antígeno N se tiñe con un patrón citoplas- mático y punteado, y se localiza especialmente en el endotelio vascular de los pulmones y en el endotelio de los capilares glomerulares del riñón (16, 210). La detección de antígeno puede ser útil también en la lectura de los cultivos celulares donde se utiliza preferentemente la técnica de inmunofluo- rescencia. MÉTODOS MOLECULARES Las técnicas basadas en la detección de la presencia de ARN viral son hoy las centrales y están en uso al menos para virus como Andes, Sin Nombre, Dobrava, Hantaan y Puumala. No están disponibles en la mayoría de los laborato- rios convencionales y con frecuencia dependen de su realización en centros de referencia. En general, no tienen la inmediatez de las pruebas de COVID o de virus de la gripe y tropiezan con el problema de que la viremia, como mencio- namos, es generalmente corta. No conocemos test “Point of care” disponibles comercialmente para la detección de estos virus, al menos en nuestro medio y con frecuencia se utilizan técnicas de PCR incluida en paneles de diagnóstico múltiple de virus respiratorios.
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