Anales de la RANM
78 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 OCRONOSIS EXÓGENA An RANM. 2026;143(01): 76 - 83 Arteaga-Trincado A, et al. la magnitud del problema cuando existe acceso y uso prolongado sin supervisión (7). De forma concordante, el estudio clásico de Findlay et al. que sentó las bases de la asociación entre hidroquinona y ocronosis exógena documentó que el 11% de los pacientes desarrolló la enfermedad tras el uso de hidroquinona al 6–8% durante periodos de hasta ocho años (8). Finalmente, conviene subrayar el posible subregistro en determinados entornos. Qorbani et al. destacan que, en Estados Unidos, solo se publicaron 39 casos de ocronosis exógena entre 1983 y 2020, pese a la amplia difusión de tratamientos despigmentantes (9). CLÍNICA La ocronosis exógena suele manifestarse como máculas o pápulas marrón-grisáceas o negro- azuladas en áreas fotoexpuestas, típicamente en personas con antecedente de uso prolongado de cosméticos despigmentantes para melasma. Esta hiperpigmentación, casi siempre asintomática, se localiza sobre prominencias óseas, con predilec- ción por la cara, el cuello, la espalda y las superfi- cies extensoras (4) (Figuras 1 y 2). El principal diagnóstico diferencial clínico de la ocronosis exógena es, paradójicamente, el propio melasma. No obstante, deben considerarse otras causas de hiperpigmentación facial, como el liquen plano pigmentoso, la hiperpigmentación postin- flamatoria o la hiperpigmentación secundaria a fármacos como la amiodarona. Las lesiones papulo-nodulares típicas fueron descritas por Findlay como “ pápulas similares al caviar”. Estas lesiones representan los estadios más graves y avanzados de la enfermedad en los que su diferencia con el melasma es más evidente (8) Se han propuesto diversas clasificaciones para esta enfermedad, la primera de ellas fue la propuesta en 1979 por Dogliotti y Leibowitz diferenciando tres estadios de la enfermedad (10): • Estadio I: eritema e hiperpigmentación leve. Es el estadio que supone un mayor reto diagnóstico. • Estadio II: hiperpigmentación progresiva, millium coloide hiperpigmentado y escasa atrofia. • Estadio III: Lesiones papulo-nodulares con o sin inflamación circundante. Destaca también la clasificación propuesta por Hardwick et al en 1989 tras la realización de un estudio epidemiológico con una muestra de 68 pacientes, estableciendo 5 grados consistentes en: • Grado I: Pigmentación macular tenue con aspecto ahumado. • Grado II: Moteado macular evidente o presencia de pequeñas pápulas. • Grado III: Depósitos pigmentarios oscuros y pápulas. • Grado IV: Millium coloide ( de 1 mm o mayor). • Grado V: Nódulos o quistes de aspecto queloideo. En este estudio el grado más frecuente fue el primero, seguido del segundo (11). Figura 1. Pigmentación negro-grisácea con tendencia a localizarse en prominencias óseas fotoexpuestas.
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