Anales de la RANM
89 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 ANÁLISIS CLÍNICO-DERMATOSCÓPICO VS MICROSCOPÍA CONFOCAL Alonso Cañas C, et al. An RANM. 2026;143(01): 84 - 91 Concretamente en el diagnóstico de lentigo maligno, de las 98 sospechas por clínica y dermatoscopia se confirmaron por confocal 64, un 65,3% y, de ellas, en la histología se confirmaron 40, correspondiendo a un 40,8% de las sospechas por dermatoscopia y un 62,5% de las sospechas por el uso combinado de dermatoscopia y MCR. El resto fueron informadas de queratosis actínica pigmentada, hiperplasia melanocítica atípica y nevus displásico mayoritariamente. El seguimiento posterior de las lesiones no extirpadas durante la realización del estudio no ha revelado lesiones cutáneas que hayan sido posteri- ormente clasificadas como malignas o hayan requerido extirpación debido a una malignización de las mismas. DISCUSIÓN A la vista de los resultados obtenidos en el estudio podemos afirmar que la evaluación de lesiones cutáneas equívocas con MCR aumenta signifi- cativamente la confianza diagnóstica. Previo a la evaluación con MCR la confianza media en el diagnóstico era de 6,86, ascendiendo a 8,57 tras la realización de la misma. Las lesiones con cambios significativos en el seguimiento con dermatoscopia digital, en ausencia de MCR, requieren extirpación, ya que la inestabilidad evolutiva constituye un criterio relevante para descartar malignidad, incluso sin atipia clínica o dermatoscópica franca (8). Tras la implementación de la MCR, 121 de las 208 lesiones (58,1%) seguidas mediante dermatoscopia digital fueron finalmente consid- eradas benignas por la ausencia de atipia citoar- quitectural, optándose por un manejo conser- vador y reduciendo así el número de interven- ciones quirúrgicas. De las 87 lesiones que, tras el estudio con MCR, mostraron atipia celular o arquitectural o un diagnóstico no concluyente, el 39,1% resultó maligno en el análisis histopatológico, y el 27,6% fue finalmente categorizado como nevus displásico. Asimismo, la evaluación global de las lesiones malignas mediante MCR coincidió con el diagnóstico histopatológico en el 83,1% de los casos, superando la concordancia observada con el diagnóstico clínico-dermatoscópico (78%). Esta concordancia es de capital importancia en la práctica clínica habitual, puesto que la principal decisión a tomar en el estudio de las lesiones cutáneas es si se debe o no proceder a su extirpación. La MCR es especialmente útil en el diagnóstico de lentigo maligno, ya que esta técnica permite ver al completo los bordes y la profundidad de este tipo de melanoma. Un 62,4% de las lesiones con sospecha por MCR de lentigo maligno se confir- maron histológicamente. El resto de las lesiones Figura 4. Concordancia diagnóstica. Nivel de malignidad tras evaluación clínico-dermatoscópica, microscopía confocal e histopatología.
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