Anales de la RANM
180 A N A L E S R A N M R E V I S T A F U N D A D A E N 1 8 7 9 ÚLTIMOS AVANCES ANOMALÍAS VASCULARES Castillo Resina G, et al. An RANM. 2026;143(02): 174 - 181 4.2. Vía KRAS/MAPK/ERK (RASopatías) Esta cascada molecular de quinasas regula la diferenciación celular, la migración y la remode- lación vascular periférica. Las mutaciones somáticas activadoras en genes como KRAS, NRAS, o MAP2K1 (que codifica para MEK1) conducen a una hiperactivación constitutiva de la vía, manifestándose fenotípicamente en forma de malformaciones vasculares de alto flujo, primor- dialmente malformaciones arteriovenosas (MAV) tanto intracraneales como extracraneales perifé- ricas, así como ciertas variantes de malforma- ciones capilares de alta resistencia (9). El descubrimiento de que estas lesiones de comportamiento agresivo comparten la misma raíz molecular que las RASopatías sistémicas ha permitido el reposicionamiento terapéutico de fármacos inhibidores alostéricos de MEK1 y Mek2, como el trametinib. Este abordaje frena la transcripción de factores angiogénicos que perpetúan el crecimiento del nidus , logrando por primera vez el control farmacológico del dolor isquémico, la reducción drástica de las tasas de sangrado y la regresión parcial del recluta- miento vascular periférico en MAV previamente declaradas inoperables. 5. DISCUSIÓN Y PERSPECTIVAS FUTURAS El abordaje de las anomalías vasculares ha experi- mentado una metamorfosis radical en las últimas dos décadas. La transición desde un modelo de manejo sintomático y destructivo, basado en intervencionismo y cirugías con alta tasa de secuelas, hacia un modelo basado en la biología molecular constituye uno de los ejemplos más nítidos del éxito de la medicina traslacional. La consolidación del propranolol como primera línea en el tratamiento del hemangioma infantil demostró que la manipulación de las vías de señali- zación y los factores de crecimiento endotelial es capaz de revertir el curso natural de una neoplasia vascular de forma segura. El reto actual reside en perfeccionar la cronología de las intervenciones estéticas y reconstructivas complementarias para minimizar el impacto psicológico y funcional en el paciente pediátrico. Por su parte, la caracteri- zación de las variantes RICH y NICH subraya la imperiosa necesidad de un diagnóstico inmunohis- toquímico precoz (mediante GLUT-1 y WT-1) para evitar tratamientos prolongados e infructuosos con betabloqueantes en lesiones congénitas refractarias. SÍNTESIS En el campo de las malformaciones vasculares, el panorama es aún más disruptivo. El descubri- miento del mosaicismo somático ha cambiado las reglas del juego. No obstante, este avance plantea un desafío logístico y metodológico de envergadura: el diagnóstico molecular certero requiere habitualmente la obtención de biopsias de tejido afecto para la secuenciación de nueva generación (NGS), dado que el ADN mutado circulante en plasma ("biopsia líquida") suele mostrar una carga alélica extremadamente baja o indetectable en lesiones periféricas de flujo lento. La integración de comités multidiscipli- nares -donde colaboren estrechamente dermató- logos, cirujanos pediátricos, radiólogos interven- cionistas, patólogos y genetistas- se ha conver- tido en un requisito indispensable para la toma de decisiones. En el horizonte de las técnicas emergentes, la electroporación reversible e irreversible (electro- quimioterapia) se perfila como una herramienta terapéutica muy prometedora. Esta técnica emplea pulsos eléctricos de alto voltaje de forma locali- zada para permeabilizar transitoriamente las membranas de las células endoteliales anómalas, potenciando la captación intracelular de agentes esclerosantes o quimioterápicos como la bleomi- cina hasta en varios órdenes de magnitud, minimi- zando simultáneamente la toxicidad sistémica y el daño a los tejidos circundantes colindantes. Asimismo, la combinación sinérgica y protoco- lizada de terapias moleculares dirigidas (como sirolimus o alpelisib) antes de procedimientos intervencionistas (escleroterapia o cirugía citorre- ductora) abre la puerta a estrategias adyuvantes destinadas a disminuir las complicaciones hemorrágicas transoperatorias y las tasas de recidiva a largo plazo. CONCLUSIONES La evolución en el manejo de las anomalías vasculares ha consolidado a los betabloqueantes no selectivos por vía oral, fundamentalmente el clorhidrato de propranolol, como el estándar terapéutico absoluto de primera línea para los hemangiomas infantiles que presentan compro- miso funcional o estético, habiendo desplazado por completo a los corticoides sistémicos desde su introducción protocolizada en el año 2008. Por su parte, el conocimiento de las variantes congénitas como las formas rápidamente involutivas y no involutivas obliga a realizar un diagnóstico diferencial inmunohistoquímico precoz mediante marcadores específicos para evitar tratamientos prolongados e ineficaces. En el escenario de las malformaciones vasculares de flujo lento y rápido, el reposicionamiento sistémico del sirolimus y el uso local optimizado de la bleomicina intralesional han ampliado de forma sustancial el arsenal terapéutico disponible. A este panorama se suma la emergencia de la electroqui- mioterapia como una técnica de electroporación reversible muy prometedora, capaz de maximizar la penetración tisular de los agentes esclerosantes
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